miércoles, 2 de febrero de 2011

4. Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad

 “TDAH es un término específico que se refiere a un grupo de trastornos escolares y no escolares, que se manifiestan como dificultades significativas para el aprendizaje y la adaptación familiar, escolar y social. El TDAH puede darse a lo largo de toda la vida de la persona, pero se manifiesta de forma particularmente álgida en el periodo vital comprendido entre el nacimiento y la   adolescencia. Aunque el TDAH puede ocurrir conjuntamente con otros trastornos (por ejemplo deficiencia sensorial, discapacidad intelectual, trastornos emocionales graves, dificultades específicas de aprendizaje) o con influencias extrínsecas (por ejemplo diferencias culturales, deficiencias o inadecuaciones educativas, instrucción inapropiada o insuficiente), no es el resultado de estas condiciones o influencias”.

Caracterización
1) Los alumnos con TDAH muestran desde temprana edad una incapacidad muy limitante para la inhibición de la conducta, es decir, para el control de su comportamiento –motor y lingüístico-, para autorregular su pensamiento y para limitar la influencia de estímulos externos. La falta de inhibición conductual es el factor primario en el TDAH, del cual derivan el resto de sus dificultades de aprendizaje.
2) Como resultado presentan –en cualquier escenario- una actividad motriz incesante, inadecuada e inoportuna, que resulta extremadamente inadaptativa y que limita seriamente las posibilidades de aprendizaje escolar y las relaciones interpersonales. Es lo que se conoce habitualmente como hiperactividad.
3) Una segunda consecuencia –también presente en cualquier escenario y situación- es una significativa dificultad en el control de la atención. Con frecuencia se suele decir que las personas con TDAH tienen dificultades para concentrarse durante un largo periodo de tiempo en las tareas (atención sostenida o concentrada). Sin embargo, aunque es lo más importante no es esto lo único que les ocurre a su atención: también muestran deficiencias en la atención selectiva (capacidad para focalizarse en un estímulo, obviando los que no son relevantes y que distraen de la tarea en curso) y en la atención dividida (consistente en la capacidad para atender a más de un estímulo o tarea relevantes al mismo tiempo). Estos tres tipos de atención constituyen el llamado Sistema de Atención Anterior33, que es imprescindible para el control ejecutivo, coordinado y reflexivo del pensamiento y la conducta. A todo esto es a lo que se denomina como déficit de atención.
De modo que del factor primario –falta de inhibición conductual- se derivan dos factores secundarios: hiperactividad y déficit de atención. De los cuales, a su vez, proceden otros –factores terciarios- como: impulsividad, déficit de memoria de trabajo, autorregulación de la motivación y el afecto, internalización del lenguaje y procesos de análisis y síntesis.
4) Impulsividad y déficit en procesos de análisis y síntesis. La persona con TDAH primero actúa y después piensa, en el mejor de los casos, pero el déficit no está en el pensamiento (es decir, no es que sean incapaces de pensar, de hecho con frecuencia son personas con inteligencia media o media-alta), sino en la incapacidad de esperar lo suficiente para dar al pensamiento la oportunidad de que ocurra, y después responder. La cantidad de respuestas que los alumnos con TDAH emiten es muy alta (con numerosos errores) y siempre son los primeros en responder, si su inteligencia es alta y sus experiencias adecuadas, es probable que acierten a la primera, con lo que aún más seguirán siendo los primeros en responder; pero si su inteligencia no es alta ni sus experiencias numerosas, entonces es muy posible que fallen una y otra vez, pero su conducta de ser los primeros en responder y en emitir muchas respuestas no decae, al contrario de lo que sería esperable según las teorías de aprendizaje y de lo que ocurre con el resto de sus compañeros. Se trata de un estilo cognitivo (impulsivo, irreflexivo) y de un modo de comportamiento que están fuera de su control
5) Memoria de trabajo: el núcleo fundamental para la actividad de la memoria de trabajo es la atención, si ésta falla difícilmente la memoria de trabajo tendrá representaciones con las que operar y con las que activar a la memoria de largo plazo. Las personas con TDAH presentan menor eficacia en la codificación de los estímulos, especialmente si les son significativos, y una acusada tendencia a “prolongar” la activación el estímulo vigente. Por todo lo cual se les cataloga de “olvidadizos” y de que “sólo viven el presente” sin prestar atención a las consecuencias futuras de sus actos, ni a la proyección hacia metas futuras. Pero no se trata tanto de un problema estructural de la memoria de trabajo como de una utilización menos adecuada de estrategias de codificación y de recuerdo
6) Autorregulación de la motivación y el afecto: los alumnos con TDAH muestran intereses numerosos y dispares, pero de muy corta duración, de tal modo que cambian de actividad rápidamente. Su falta de motivación por las tareas escolares no se debe tanto a sus dificultades para el aprendizaje, ni a sus frecuentes errores, sino a la falta de autorregulación. Que les afecta también a la capacidad de separar el afecto o la carga emocional del contenido de la información, de ahí su baja tolerancia a la frustración, la tendencia a tener fuertes estallidos emocionales y la ansiedad de los sujetos con TDAH. La incapacidad para autorregularse también explica los sesgos en las autoevaluaciones (no asumen una responsabilidad consciente y voluntaria de las consecuencias de sus actos), la excesiva personalización de los acontecimientos y la menor objetividad para valorar las situaciones sociales conflictivas.
7) Internalización del lenguaje. En cuanto al lenguaje interno, que facilita la guía y el control de la conducta (“ahora debo hacer esto”, “debo fijarme bien para no equivocarme”, etc.), los alumnos con TDAH tienen retraso en la internalización del lenguaje y en su integración. El lenguaje interno es un fundamento importante del juego y de la conducta adaptativa. Esta inmadurez en la internalización del lenguaje también puede ser la causa de las dificultades de las personas con TDAH para adoptar un comportamiento gobernado por reglas y del retraso en el desarrollo moral. Los alumnos con TDAH no son “malos” en el sentido moral del término, es que difícilmente pueden comportarse de otro modo.
8) Dificultades en el aprendizaje e inadaptación escolar, familiar y social. Como consecuencia de todo lo anterior, los alumnos con TDAH se caracterizan por sus dificultades en el aprendizaje y en la adaptación a la escuela. En general, rinden por debajo de su capacidad y sus maestros se ven obligados a prestarles mucha más atención de la que dedican al resto de sus compañeros. De hecho, un alumno con TDAH en clase recibe en torno al 70/80% del total de las atenciones que el maestro dedica a sus alumnos. Atenciones verbales que frecuentemente son del tipo “atiende”, “estate quieto”, “baja el brazo”, “no grites”, “siéntate”, “no hagas eso”, etc., muchas veces son los propios compañeros los que se quejan. Esto aumenta la tensión en la clase, la ansiedad en los maestros y la hostilidad y el rechazo de los alumnos con TDAH. También en el hogar y en otras situaciones sociales su incapacidad para el control ejecutivo les acarrea inadaptación. El TDAH no es el resultado de familias desestructuradas, más bien al contrario, es un factor importante de deterioro del clima familiar.

Subtipos de TDAH
Se distinguen tres subtipos de TDAH, pero no se trata de entidades unitarias, cualitativamente distintas, sino de TDAH en el que a veces predomina la inatención, otras la hiperactividad, y, finalmente, en otras ambas están presentes:
a) Subtipo con predominio del déficit de atención: La capacidad para eliminar estímulos irrelevantes y resistir la distracción aumenta con la edad.
b) Subtipo con predominio hiperactivo-impulsivo: Este subtipo, que se encuentra fundamentalmente en niños en edad preescolar, suele considerarse como un precursor evolutivo del subtipo combinado, que está mucho más representado entre los niños en edad escolar. Para que pueda identificarse cuando menos deben darse seis de las conductas que a continuación se indican; en, al menos, tres escenarios diferentes, y deben haber estado ocurriendo por lo menos durante los últimos seis meses.
c) Subtipo combinado: . Si se presentan conjuntamente las conductas hiperactivas- impulsivas e inatentas de acuerdo con los criterios mencionados para ambos subtipos.

Los síntomas de los tres subtipos en ocasiones se solapan, de tal modo que las diferencias se deben más a la interacción con otras variables de la personalidad del alumno que a las peculiaridades del subtipo.

Factores de riesgo de TDAH
La detección del TDAH debe hacerse a edades tempranas ya que los síntomas fundamentales del trastorno aparecen muy pronto:
Actividad incesante, sin objetivo aparente (por ejemplo, sacan y meten los juguetes en el cesto una y otra vez).
Incapacidad para realizar las tareas habituales (comida, vestido, baño, etc.) sin estarse quieto e intentando hacer otras cosas al mismo tiempo.
Dificultades para mantener la atención.
Incapacidad para prever las consecuencias de sus actos, de tal modo que dan la impresión de no aprender de una vez para otra (por ejemplo, intentan coger un objeto que desean sin prever que pueden golpearse, caerse, romper algo, aún cuando en ocasiones anteriores esas consecuencias se hayan dado, incluso con resultados dolorosos para el niño). Por ello son niños que  constantemente presentan heridas, moratones, y otras lesiones.
Verbalizaciones de los padres en el sentido de que “no pueden con el niño”, “que los agota”, “que no saben cómo tratarlo”, “que los desespera”, etc. Los padres de niños con TDAH suelen dar pronto muestras de expectativas no cumplidas, de falta de recursos, de pérdida de autoestima (sobre todo en el caso de las madres que por razones culturales, económicas o de otra índole,
son las que pasan más tiempo al cuidado del niño, y, por tanto, pueden experimentan más frustración).
Dificultades de adaptación en la Escuela Infantil.
En ocasiones suelen mencionarse también como factores de riesgo de TDAH complicaciones prenatales y perinatales, por ejemplo, el consumo materno de alcohol, drogas o tabaco durante el embarazo, el bajo peso al nacimiento y la prematuridad, disfunción cerebral mínima, pero como se ha señalado en el apartado 5º la causa del trastorno aún no está suficientemente clara. También se señala como posible predictor el retraso del lenguaje.


La detección y el tratamiento tempranos son muy importantes, no sólo para mejorar las condiciones de vida y disminuir el sufrimiento de los alumnos con TDAH, de sus familias y de sus maestros, sino también para paliar los efectos secundarios que acarrea: pérdidas de aprendizajes, fracaso escolar y cuando concurren factores de índole cultural y económica otras consecuencias personales y sociales aún más graves. El 90% de los TDAH responden bien al tratamiento con estimulantes, y si se complementa con intervención psicoeducativa los efectos sobre la adaptación escolar y el aprendizaje son muy significativos.


5. Discapacidad Intelectual Límite

“DIL es un término específico que se refiere a trastornos que se manifiestan como dificultades  significativas para la adaptación y los aprendizajes escolares (especialmente en el aprendizaje de todas aquellas tareas y áreas en las cuales estén implicadas funciones psicológicas de razonamiento y metacognición). La DIL puede estar presente desde el nacimiento y darse a lo largo de la vida, si bien mayoritariamente se presenta en la infancia, en el curso de procesos educativos intencionales de enseñanza y aprendizaje, formales e informales, escolares y no escolares, en los que interfiere o impide el logro del aprendizaje que es el objetivo fundamental de dichos procesos.
Estos trastornos son intrínsecos al alumno, debidos presumiblemente a una alteración o disfunción neurológica que provoca retrasos y alteraciones en el desarrollo de funciones psicológicas y CI bajo (razonamiento, atención, memoria de trabajo, desarrollo y aplicación de estrategias de aprendizaje y metacognición) directamente implicadas en el aprendizaje y la adaptación al medio. La interacción de la persona con el entorno puede constituir una condición que disminuya o aumente significativamente los efectos de la discapacidad.
Aunque la DIL puede ocurrir conjuntamente con otros trastornos (por ejemplo deficiencia sensorial, trastornos emocionales graves, trastornos por déficit de atención con hiperactividad, dificultades específicas de aprendizaje) o con influencias extrínsecas (como diferencias culturales, deficiencias educativas, instrucción inapropiada o insuficiente), no es el resultado de estas condiciones o influencias”.

Caracterización
Según el Manual Diagnóstico y Estadístico para los Trastornos Mentales (DSM-IV-TR), APA (1995), la Discapacidad Intelectual, se entiende como un trastorno en el que las características esenciales se agrupan en torno a tres grandes apartados:
a) Capacidad Intelectual General, significativamente inferior al promedio.
b) Limitaciones significativas de la actividad adaptativa propia de al menos dos de las habilidades siguientes: comunicación, cuidado de sí mismo, vida doméstica, habilidades sociales-interpersonales, uso de recursos comunitarios, autocontrol, habilidades académicas funcionales, trabajo, ocio, salud y seguridad.
c) Inicio en la infancia, en cualquier caso anterior a los 18 años.

La población con Discapacidad Intelectual se clasifica según el valor del CI en cuatro subgrupos -leve, moderada, grave y profunda- presentando, además, otras características diferenciadoras


La Discapacidad Intelectual Límite implica una demora en el desarrollo general, en todas las áreas, que se pone de manifiesto particularmente en los siguientes aspectos (aunque no siempre deban aparecer todos):
a)El desarrollo cognitivo:
- Bajo CI (70 a 80-85).
- Distracción y poca capacidad de atención (selectiva, sostenida y dividida).
- Déficit en el razonamiento abstracto (orientación hacia lo concreto).
- Déficit en la memoria de trabajo (habilidades de uso).
- Lentitud en el procesamiento de la información y en la automatización de las funciones.
- Déficit en la producción espontánea de estrategias de aprendizaje y en su generalización cuando son aprendidas.
- Déficit en los procesos de autorregulación.
- Déficit en los procesos y procedimientos metacognitivos.

b) En el desarrollo emocional:
- Dificultades para expresar sentimientos adaptativos y percibir afectos, tanto en sí mismo como en los otros (en su caso, la expresividad de la afectividad puede estar modificada por impedimentos físicos -hipertonía, hipotonía).
- Reacciones emocionales primitivas a la frustración y a la tensión, que, en ocasiones pueden implicar conductas agresivas, autolesivas o autoestimulantes.

c) En el desarrollo del lenguaje:
- Retrasos en el desarrollo del habla y en general en el lenguaje expresivo (a veces también se dan retrasos en la comprensión).

d)En el desarrollo de la adaptación:
- Las complejidades normales de las interacciones diarias pueden poner aprueba los límites cognitivos de la persona con DIL.
- En casos extremos, el descontrol impulsivo puede conducir a conductas agresivas.
- Los cambios en la vida diaria pueden forzar las capacidades cognitivas y las habilidades de afrontamiento, lo que a veces conduce a la frustración.

e) En el desarrollo y la adaptación escolar:
- Dificultades en el aprendizaje.
- Bajo rendimiento académico.
- Sus posibilidades de progreso escolar son limitadas (6º curso de EP y, quizás, primeros cursos de ESO), salvo intervenciones psicoeducativas familiares y escolares, tempranas, constantes y muy positivas, y especializadas.
- A pesar de sus Necesidades Educativas Especiales y Significativas y de sus Dificultades en el Aprendizaje, la integración escolar y social de los alumnos con Discapacidad Intelectual Límite es, no sólo deseable, sino perfectamente posible.

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6. Altas Capacidades Intelectuales



En la actualidad no hay acuerdo entre la comunidad científica para ofrecer una definición única respecto a los diferentes conceptos que engloban las altas capacidades intelectuales. En este sentido, existen diversos términos relacionados con la posesión de capacidades intelectuales de un nivel superior que suponen conceptos y matices diferentes y los cuáles se definen a continuación.
1.      Precocidad: Desarrollo temprano en una o varias áreas, pudiéndose confirmar o no las características que presenta una vez se consolide la maduración de su capacidad intelectual.
2.      Talento, cuando la persona destaca de manera especial en un ámbito o ámbitos específicos, presentando una capacidad superior a la media en áreas como la artística, verbal, lógica, matemática, creativa, etc.
3.      La sobredotación intelectual es definida por J. Renzulli (1994), por la posesión de tres conjuntos básicos de características estrechamente relacionadas y con igual énfasis en cada una de ellas:
-          Una capacidad intelectual superior a la media, en relación tanto a habilidades generales como específicas.
-          Un alto grado de dedicación a las tareas refiriéndose a perseverancia, resistencia, práctica dedicada, confianza en sí mismo, etc.
-          Altos niveles de creatividad, considerando la creatividad como capacidad de las personas para responder con fluidez, flexibilidad y originalidad.

Actuación en el aula
No articular las medidas adecuadas que den respuesta a las necesidades que presenta éste alumnado, puede derivar en situaciones de frustración, falta de motivación, problemas de conducta, indiferencia hacia las materias escolares, en definitiva, en fracaso e inadaptación escolar.

Para poder articular una respuesta educativa adecuada a este alumnado se requiere una identificación previa. La identificación del alumno o alumna con altas capacidades intelectuales puede producirse, en un primer momento, en la familia y/o en el centro educativo por parte del profesorado que puede identificar rasgos indicativos de altas capacidades intelectuales entre su alumnado.

Detección
Para detectar y evaluar al alumnado con altas capacidades se seguirá los siguientes pasos:
1.     La familia o el profesorado detecta características que pueden indicar la existencia de altas capacidades en un hijo o hija/alumno o alumna.
2.     Con motivo de ello, la persona titular de la Dirección del centro docente solicita al Equipo de Orientación Educativa (Educación Primaria) o al Departamento de Orientación (Educación Secundaria) que inicie el proceso de valoración del alumno o alumna para determinar las necesidades educativas que presenta y la respuesta más acorde a las mismas.
3.     El orientador u orientadora analiza la información aportada por la familia y el profesorado e inicia el proceso de evaluación psicopedagógica en el que recogerá y analizará información sobre aspectos relacionados con el alumno o alumna (capacidad intelectual, desarrollo personal y social, creatividad, nivel de competencia curricular, etc. ), con el contexto escolar y con el contexto familiar. De este proceso se derivará un informe con las valoraciones y consecuencias que procedan.
4.     Tanto la familia como el equipo docente son informados de las conclusiones extraídas tras la valoración realizada, las medidas educativas que se consideran necesarias y reciben las orientaciones que procedan para una adecuada atención desde el ámbito escolar y familiar.
5.     El centro docente tomará las medidas oportunas para ofrecer la respuesta educativa requerida por el alumno o alumna.
6.     Se realizará un seguimiento y valoración de las medidas adoptadas para, en su caso, valorar la continuidad y/o modificación de las mismas.

Tratamiento
La escolarización del alumnado con necesidades específicas de apoyo educativo por altas capacidades intelectuales se rige por los principios de normalización, inclusión escolar y social, flexibilización, personalización de la enseñanza y coordinación interadministrativa. Esta escolarización ha de garantizar las condiciones más favorables para el mismo.

Este alumnado se escolariza en centros ordinarios donde se disponen los recursos y medidas educativas necesarias para responder a sus necesidades concretas. Además es posible la flexibilización de la duración de las etapas del sistema educativo con independencia de la edad del alumno o alumna y en función de unos criterios especificados en la normativa vigente.

El sistema educativo puede adoptar medidas de carácter ordinario, extraordinario o excepcional para dar respuesta a las necesidades educativas presentadas por el alumnado de altas capacidades intelectuales.

  • Medidas de carácter ordinario. Suponen la adopción de estrategias de enseñanza-aprendizaje más adecuadas a las necesidades planteadas por el alumno o alumna: presentación de contenidos con diversos grados de dificultad, agrupamientos flexibles, adecuación de recursos didácticos, propuesta de variedad de actividades, etc.
  • Medidas de carácter extraordinario. Implican la adaptación del currículum llevando a cabo una ampliación y/o enriquecimiento del mismo para el alumno o alumna concreto.
  • Medidas de carácter excepcional. Suponen la flexibilización de las diversas etapas y enseñanzas con la reducción en la duración de las mismas. La excepcionalidad de esta medida requiere un riguroso proceso en el que se acredite fehacientemente que ésta es la mejor medida para adoptar con un alumno o alumna concreto y que supone un beneficio en el desarrollo de su proceso de enseñanza-aprendizaje.
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Otra información de interés

En este apartado pueden encontrar, por ámbitos, enlaces a páginas relacionadas con el tema de las dificultades de aprendizaje que hemos considerado de interés:

Generales

Dificultades Específicas de Aprendizaje

Discapacidad Intelectual Límite
·        http://www.feaps.org/
·        http://www.sid.usal.es/

TDAH
·        http://www.ampachico.es/
·        http://www.amanda.org.es/
·        http://www.aspathi.org/

Altas Capacidades Intelectuales
·        http://www.f-a-s-i.com/